
Lazos de familia que unen a las heroínas de Australia

Es bastante común encontrar hermanos y hermanas en la historia del rugby sevens. Desde Thiels y Vais, hasta Plas y Costas, los hermanos Gómez Cora y los mellizos Contepomi en Argentina y, por supuesto, las excepcionales hermanas Levis.
Pero, además de las hermanas Maddison y Teagan, el equipo femenino australiano tiene otro vínculo familiar conectado a un héroes de culto de los All Blacks.
Sariah Paki, Faith Nathan y Kiiahla Duff son primas hermanas. Sus madres, Te Aroha, Edith y Gloria, son tres hermanas de siete en una familia muy unida con vínculos con Nueva Zelanda y las Islas Cook.
Cuando juega, Duff, la menor del trío, lleva los apellidos de sus padres en la espalda de su camiseta (Berryman-Duff), lo que alude a otro miembro de la familia que hizo cosas asombrosas en el campo de rugby.
El difunto Norman Berryman era primo hermano de sus madres. Una de las figuras más carismáticas del rugby a finales de los '90 y principios de los 2000, Berryman jugó un test con los All Blacks, varios partidos con los Maori All Blacks, más de 100 partidos con Northland y ganó tres títulos del Super Rugby con los Crusaders. Además, pasó tres años en Francia jugando para el Castres Olympique y el Bourgoin-Jallieu.
Berryman era enormemente popular entre la afición y sus compañeros, como lo demuestran las miles de personas que acudieron a su funeral cuando falleció repentinamente a los 42 años en 2015.
Nathan, Paki y Duff son demasiado jóvenes para haberlo visto jugar, pero sus hazañas son parte de la leyenda familiar.
"Nuestros padres todavía hablan de él", dijo Nathan. "Fue una leyenda en el rugby, fue una persona increíble. El entrenador de nuestro equipo masculino, Liam Barry, ex All Black, también habla de su leyenda, por lo que su legado sigue vivo".
Con sus estilos rápidos y físicos, cada una tiene algo de Berryman. Las tres tuvieron una trayectoria similar en el rugby a través del touch rugby, y tanto Paki como Nathan jugaron mucho con su compañera de equipo, Madison Ashby, actualmente recuperándse de una lesión de rodilla.
Paki, al debutar con 17 años es la jugadora australiana más joven en el HSBC SVNS, fue la primera en dar el salto. Paki y Nathan jugaron casi todas sus categorías inferiores de touch rugby y rugby seven con Ashby, mientras que Duff, con tan solo 21 años debutó en Dubai. Está encantada de haber seguido los pasos de su prima mayor esta temporada.
La familia es fundamental. Criadas en las playas del norte de Sydney, con los primos se reunían regularmente para cenar los domingos, algo que mantienen; los lunes se reservan para los partidos de touch football.
Con unos 40 primos hermanos, reunir un equipo, o seis, rara vez es un problema, pero tener un grupo tan grande de familiares puede causar problemas a la hora de conseguir entradas para los torneos del HSBC SVNS.
"Nos metemos en líos, sobre todo en el SVNS de Perth. Les digo con tiempo que tienen que conseguirse sus suyas", se rió.
Aunque Duff, conocida como Lala entre sus familiares y compañeras, menciona a Nathan como con quien menos le gustaría quedar atrapada en una isla desierta, y Nathan admitió haber usado a escondidas el cepillo de dientes de Paki durante una gira, la relación entre las tres es muy fluida, y a menudo terminan las frases de la otra mientras recuerdan momentos de su infancia y sus carreras.
También da la sensación de que están inmensamente orgullosas de lo que cada una ha logrado.
Duff vio el debut de Paki en Dubai en 2019 y comentó: "Estábamos muy emocionadas y muy, muy orgullosas. Hicimos estas camisetas de "Big Girl" porque así la llaman todos, y fue genial para mí, siendo tan joven, ver a mi prima mayor en la tele."
Duff ha jugado todos los torneos de esta temporada y Nathan dice que es emocionante ver lo lejos que ha llegado.
"Lala tuvo un camino largo para llegar. Como siempre ha sido muy deportista, tuvo que hacer malabarismos con muchos deportes de pequeña, así que haberse enfocado con el seven y vestir esa camiseta es realmente increíble."
Tanto Paki como Duff se ríen de que a su prima del medio no le gustaba nada el contacto físico, ya que ahora juega "un rugby muy físico." Paki admira a la jugadora en la que se ha convertido Nathan.
"Es increíble verla crecer hasta convertirse en la atleta que es hoy. Recorrió un largo camino desde la colegiala delgada que era al principio, y hoy es una inspiración para las jóvenes atletas que están surgiendo."
Todo el equipo australiano está muy unido, pero Paki dice que competir al más alto nivel junto a su familia lo hace aún más especial.
"Significa mucho. Tienes la parte mental y la parte física: físicamente, puedes manejarlo sola, pero mentalmente, es increíble tener a tu familia en la gira. Pueden ayudarte a superar lo que necesites, lo cual es realmente agradable."
Si bien este fin de semana en Hong Kong será más tranquilo en cuanto a la compra de entradas para los primos, ya que solo la familia inmediata de Nathan viajará, en parte para celebrar el cumpleaños importante de su madre, el trío se está preparando para un fin de semana enorme.
Paki regresa al equipo tras perderse los dos últimos torneos por lesión, mientras que Nathan ocupará un lugar crucial en el equipo australiano más joven jamás formado. Duff también podría esperar un papel más destacado, ya que ha estado aprendiendo su oficio durante los últimos meses.
Australia llega seis puntos detrás de Nueva Zelanda en la clasificación general, con ambos países habiendo ganado dos torneos cada uno esta temporada.
Con el título de liga a punto de definirse y la Gran Final a poco más de un mes, la presión mental a la que alude Paki aumenta.
Independientemente de los resultados en la cancha, los lazos familiares que unen al equipo australiano de seven seguirán siendo inquebrantables.